SEÑALES Y SIGNOS DE EDUCACIÓN POPULAR DESDE FE Y ALEGRÍA Vivencias en el Camino hacia un Horizonte Comunitario (Síntesis del Artículo) FE Y ALEGRÍA ZONA CENTRAL
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“Ser Educador Popular significa: Ser hermano de hermanos...”
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El proceso de Vida que hemos ido gestando en los últimos años ha sido un camino de reflexión colectiva, agradecido y esperanzado para construir, reconstruir y disfrutar las distintas experiencias y manifestaciones de Educación Popular que, desde nuestra opción de fe, son un PASO del Dios de Jesús por nuestras vidas. Hemos querido hacer un alto en el camino, para, entre todos, vislumbrar “el camino y los signos” que más agradan a Dios para la construcción de su Reino desde los aportes pedagógicos de la Educación Popular. Nos hemos sentado a la mesa servida para compartir el pan de las diversas experiencias pedagógicas que nos invitan a reconocer, desde un llamado a ver en conjunto, los signos de Educación Popular en nuestra práctica educativa.
Sentimos la necesidad de trascender más allá de nuestra propia práctica y poderlos compartir como aporte específico a la educación del país en esta coyuntura.
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1. “"""LA FRATERNIDAD COMO CIMIENTO DE LA VIDA COMPARTIDA”: «TRABAJO EN EQUIPO» - «LA VIDA EN COMÚN Y EN FRATERNIDAD».
Se nos confirma desde la práctica que estamos llamados a caminar desde un equipo de referencia, un grupo humano, que, desde la complementariedad, compartiendo e identificándose con los mismos objetivos, vibre y viva con pasión la Educación Popular. Fe y Alegría, desde sus inicios ha hecho el intento de vivir con profundidad esta experiencia. En este sentido, se puede afirmar que es, en esencia, una señal – signo fundante.
2. LA SONRISA, LA ALEGRÍA QUE INVITA AL «OTRO» A SENTIRSE EN CASA, EN FAMILIA…
“La puerta permanentemente abierta a los hermanos (as)”. Porque Fe y Alegría es una tienda abierta y ensanchada para acoger. Esto sólo es posible desde un ambiente educativo donde se respira Frescura. Al mismo tiempo, este sentido de familia queremos explicitarlo más allá de la armonía relacional, queremos sea propuesta de vida para cada uno de los que conformamos el movimiento. Esta propuesta debe tocar por un lado a los acompañantes de acompañantes, formadores de formadores que entregamos nuestras vidas al acompañamiento y organización de los procesos educativos comunitarios, descuidando muchas veces nuestras propias familias; por otro lado a los adultos acompañantes y formadores de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, quienes brindamos modelos de equilibrio y familia, la vivencia de nuestro proceso familiar debe ser fortalecido integralmente con el proyecto educativo al que nos debemos; y por supuesto el proyecto de vida de las muchachas y muchachos, futuras parejas que construirán familia.
3. “LA PERSONA ES SIEMPRE EL CENTRO DE TODA TRANSFORMACIÓN: LA HUMANIZACIÓN”.
Creer en la gente, con hechos y palabras, es una expresión de humanidad, de amor con un nivel de hondura incalculable. Deseamos que nuestras prácticas educativas se humanicen y sean enriquecidas con la fuerza del afecto y del cariño hermanado. Este convencimiento nos ha ido llevando a la búsqueda de una pedagogía que atienda la diversidad e impulse la pluralidad de pensamiento, impulsando un proceso de personalización que implica la construcción de la persona desde un sentido comunitario y de trascendencia relacional con Jesús de Nazaret.
4. “LA VIDA DE LOS POBRES ES UNA «SABIA NUTRIENTE»”.
La Cultura del Barrio se ha ido convirtiendo para nosotros en un espacio privilegiado de esperanzas-y-luchas para el desarrollo de una pedagogía en-para-y-con los pobres. La Educación Popular es impensable si no parte de los pobres. Sabia contenida en los pobres, caudal de sueños, valores, potencialidades, sabiduría, condición privilegiada para reconocer y seguir al Dios de los pobres. Sabia que posibilita que las opciones del movimiento sean rejuvenecidas con el paso del tiempo y sea propicia para alimentar nuestro horizonte-esperanza en la vivencia del Reino de Dios.
5. “ACOMPAÑAMIENTO FORMATIVO INTEGRAL”.
«Acompañar» nos centra en el contenido profundo de la palabra «Compañero»: Del latín, cum, con, y panis, pan. El que comparte el pan, el que vive con otro… Apostamos por un «Acompañamiento» contextualizado, que parte de las inquietudes vitales de la gente, escucha, confronta, llega al corazón… Como movimiento de Educación Popular impulsamos el acompañamiento educativo que busca mejorar la práctica asumida como responsabilidad de todos los que conformamos los proyectos educativos comunitarios; desde el aula, el taller, las coordinaciones, las direcciones, administraciones y servicio de mantenimiento se asume como convicción el acompañamiento “en compañía de”, “en escucha de”, “en solidaridad con”. En definitiva desde el proceso humano de corrección fraterna y comunitaria.
6. “REFLEXIÓN, SISTEMATIZACIÓN Y SOCIALIZACIÓN DE NUESTRA PRACTICA EDUCATIVA”.
Descubrimos que no podemos transformar nuestra práctica si no reflexionamos críticamente sobre lo que estamos haciendo, si no cuestionamos nuestro hacer, si no lo enriquecemos con otros saberes, experiencias, aportes. Sentimos que es necesario recuperar la dimensión formativa de nuestra práctica educativa, ella es nuestra principal fuente formativa, pero para rescatar toda esa riqueza es necesario reflexionarla, sistematizarla y compartirla.
7. “ESTRUCTURA ORGANIZATIVA HORIZONTAL”.
Como Educación Alternativa estamos intentando construir una estructura organizativa menos jerárquica y más fraterna, que trasluzca cercanía hermanada, genuina Participación Democrática, toma de decisiones colegiada y dinámica de Movimiento (búsqueda, aprendizaje, transformación). Esta estructura reconoce la importancia de cada uno de los espacios y sujetos que sirven, desde diferentes roles, en el movimiento, generando transparencia, cercanía, construcción comunitaria de criterios, acciones y gestiones que favorecen nuestra misión de aportar desde la Educación Popular al Reino de justicia y amor.
8. “SIMBOLOGÍA QUE EXPRESA LA ESENCIA DE LA VIDA”.
Cuando no tenemos palabras que logren expresar lo que pensamos y sentimos la riqueza de la simbología se hace presente. Estamos hablando de símbolos que, entre otras cosas, nos ayudan a descubrir «la dimensión del bien común y a romper con el individualismo insolidario»; a entender que «para el desarrollo de cualquier proyecto es fundamental lograr evidentes niveles de coherencia entre lo que hacemos y la forma de hacerlo». Que no se necesiten palabras para comprenderlos porque en si mismos, desde el sentido trasracional de los pobres, se trasluce el testimonio.
9. “LA INCLUSIÓN COMO CRITERIO MEDULAR”.
En medio de un mundo cada vez más excluyente del más débil, nosotros apostamos por una «Inclusión» que devuelve a la persona su derecho y capacidad de ser sujeto de su proceso de construcción; dando lugar al diferente, al distinto, al excluido: rostro evidente de los sin nombres, los pobres. Valorando el aporte específico que nutre el carisma fundacional del movimiento. Decía el P. José María Vélaz, S.J. (1980): “Nuestra vocación de Educación Popular Integral implica en su misma esencia ayudar al pueblo a incorporarse, por la educación, a una vida mucho mejor no encerrada en los marcos opresivos de la marginalidad”.
10. “TODA METODOLOGÍA CONLLEVA UNA IDEOLOGÍA DE FONDO: COHERENCIA CON EL QUÉ Y EL CÓMO”.
Desde una comunión con la Iglesia latinoamericana, nos sentimos en sintonía con la metodología latinoamericana como genuina y coherente expresión de los procesos comunitarios populares. Como pueblo pobre hemos impulsado la revisión de nuestra realidad, “VER”; la reflexión a la luz del Evangelio e Ideario, “JUZGAR”; la trasformación concreta de la realidad personal y comunitaria, “ACTUAR”; la evaluación constante y permanente del proceso, “REVISAR”; y hemos recogido los frutos, signos, símbolos de un caminar que busca la construcción día a día del PROYECTO EDUCATIVO POPULAR INTEGRAL COMUNITARIO, “CELEBRAR”.
11. “LA VIDA SENCILLA: DESDE LA PERSPECTIVA DEL DOCENTE POPULAR” - LA SENCILLEZ EVANGÉLICA”.
La sencillez evangélica, o una llamada a vivir en la simplicidad de nuestra existencia como educadores populares. La vivencia profunda de ser educadores populares radica en la honda experiencia de hombres y mujeres que enamorados de la educación: los niños, niñas, jóvenes, representantes, administrativos, obreros, educadores, en definitiva en la comunidad y animados a la entrega pedagógica queremos construirnos y construir desde la sencillez y lo concreto el día a día del Reino de Dios. Unas formas de relación en la cual el signo imperante va siendo la hermandad, una hermandad pedagógica, una hermandad didáctica, una hermandad holística (Integral) - constructiva del otro y para el otro. Recordemos nuestra centralidad: la sencillez nos permite ser fieles al horizonte La Educación Popular entre los más pobres. Una mirada que vive agradecida, disfrutando, admirando y co-creando. La sencillez se transforma en una forma de vida, de expresión, de estar con los otros, un talante, una forma de ejecutar la propia vida desde la sencillez, que se trasluce en la forma de hablar, en la forma de vestir, en la forma de compartir lo que tiene, en la exposición de las propias opiniones, en definitiva un educador que tiene perennemente la ética docente en sus opciones personales.
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Laura Ortiz, Gloria Castellano, José Robles, Wilmen Sánchez, Guillermo Sira, Gerardo Pagés, José Adalberto González, Vivian Valencia Equipo de Fe y Alegría Zona Central
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